Sobre Pulso

Tarde,
pero por fin.

Siempre quise una moto. Pero siempre había una excusa: el tiempo, el dinero, el miedo. Lo dejé pasar años.

El principio

Hasta que un día, mi pareja me pilló otra vez mirando motos en el móvil. Y me dijo: "cómprala, yo te ayudo".

A los 30,
por fin tuve mi moto.

Y entonces lo entendí. Subirse a una moto no va de ir rápido. Va de apagar el ruido del mundo y encender el tuyo propio. De sentirse vivo.

El porqué

Busqué ropa que hablara ese idioma y no la encontré. No quería rosas, ni ropa de hombre en pequeño. Así que la creé.

Pulso es para quien siente la carretera, empiece cuando empiece. Sin etiquetas, sin clichés, con carácter. Porque esto no es solo ropa, es lo que late cuando ruedas.

Empieza el viaje.

Ver colección